Nuevos rumbos, 2026. Rumbos nuevos.
Volví a Barcelona, nuevamente volví. La fecha: fines del 2025; es decir, para recibir el 2026. He de confesar que mi 2025 fue horrendo, más incluso que el 2024. El movimiento parece difícil; pero lo más en realidad es el flujo, el tránsito, el proceso. Demasiada incertidumbre que desata innumerables sentimientos. Puede que sean buenos o malos. Da igual. Es un círculo vicioso en donde lo angustioso es lo insospechado. Vemos la vida de los demás como si fuera muy distinta, a veces mejor incluso. Tendemos a victimizar nos. Pero no sabemos la realidad de nadie. Algo que por lo demás es un juicio subjetivo. Lo cierto es que cuanto más vivimos más nos vamos quedando solos. No es una asunto de fatalidad. ¿O sí? Pretendo decir que no tiene nada que ver con la manera en cómo actuemos en nuestra vida. O sea, no se queda necesariamente solo el malo. Nosotros, quienes desde luego nos consideramos los buenos, esperamos la Justicia Celestial cuando es imposible ya esperar algo de la justicia te...


