Primera Comunión






Puedo recordarlo:
perdí la virginidad a los seis años;
aunque todo se me presenta muy confuso.


A esa edad no eyaculo,
pero tenía vulva y pene,
pecho y seno, mordisco,
ombligo y sonido;
además dedo para escarbar, ver.


Sin embargo,
cuando me preguntaron
si era virgen, les respondí que sí.
Entonces un ángel con una espada
se apareció entre todos
y me partió por la mitad.


Tuviste razón, nunca te he olvidado,
y si hubiese tenido la mínima idea
de que eso
también existía,
lo hubiera hecho.


Los niños en el sexo son como las palabras:
nacimiento y muerte.


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